21-02-2014  Cada día se oyen y se leen buenas y alentadoras noticias económicas que hacen referencia a diversos sectores con gran peso para la economía de nuestro país, dígase el sector turístico, el de la automoción, el financiero, el inmobiliario, etc. Sin embargo, siempre aparece alguna información, dato o sugerencia por parte del Gobierno o de la OCDE que afecta a los ciudadanos de a pié y que en el día a día le es difícil percibir esa mejora económica.

Desde Europa se sugiere que España siga profundizando en las reformas laborales ya iniciadas. Se pretende que, por un lado, el despido no sea tan costoso para la empresa y que se simplifiquen los trámites burocráticos y, por otro, que los salarios entren en el juego de la flexibilidad, teniendo como punto de partida el SMI. Todas estas acciones pueden ser consideradas positivas a muy largo plazo pero el coste y las consecuencias de las mismas se desconoce. Lo que oímos y vemos a diario es la cantidad de empresas que, con buenos resultados económicos en sus balances, se acogen a ERE’s, poniendo en juego la estabilidad laboral de miles de trabajadores.