03-02-2014  La intención del Gobierno con la nueva propuesta de la reforma fiscal es la de bajar el IRPF y el impuesto de Sociedades para el ejercicio 2015. Uno de los objetivos que se pretende conseguir con esta reforma es la de la creación de empleo, es decir, fomentar e incentivar a las empresas para la contratación de personal.

Aunque esta reforma es una antigua reivindicación del sector empresarial, puede presuponerse que si no aumenta el consumo de los ciudadanos y no se percibe y constata, a nivel de calle, la salida de la crisis, las empresas no estarán por la labor de contratar a  personas que no le son necesarias y, si lo hacen, lo harán desde la vertiente más desfavorable para el trabajador.

La UE aconseja a España que la reforma laboral y la reforma fiscal no represente una desigualdad, cada vez mayor, entre los contratos con una cobertura social más amplia y aquellos que pueden estar en una situación de desprotección social. Queda la duda de cuales serán las intenciones del Ministro Montoro y qué hay detrás de sus palabras cuando dice que la reforma fiscal será totalmente nueva y que no guarda relación alguna con la que tenía diseñada en el 2011.

F.P.B.