28-03-2014  Cuando llegamos a familiarizarnos con una persona “popular” o notoria en los medios de comunicación, sea por el motivo que sea, y nos aprendernos su nombre, es cuando, al poco tiempo, lo cambian de cargo y desaparece del primer plano informativo. Pues bien, eso es lo que está pasando con la investigación del caso Palau. Caso que fue iniciado por el magistrado Julio Solaz en el año 2009 y que ahora lo asumirá, entre sustitutos y titulares, el quinto juez: el Sr.  José Julián García. Mientras tanto y eso es lo más notorio, el Sr. Millet y el Sr. Montull se están paseando por la calle e intentando alargar el juicio lo máximo posible. Al primer juez se le echa en cara el por qué no ordenó el inmediato ingreso en prisión de estas dos personas, decisión que les permitió, por un lado, disponer del tiempo suficiente para sacar de sus domicilios todo tipo documentación y de información comprometedora y relacionada con la gestión del Palau y, por otro, preparar sus defensas con más tiempo y con la tranquilidad que da estar fuera de las rejas.

En este caso, por la lentitud que representa retomar e interpretar la lectura del expediente (miles de folios) por parte del nuevo juez y, en otros casos, por la celeridad con la que se llevan a cabo algunos juicios cuando en estos no hay cargos políticos “de peso” involucrados, es por lo que cuando cada día nos llegan noticias relacionados con la corrupción política y económica nos provocan, en un primer momento risas e ironías, después indiferencia y por último y es lo peor que puede nos pasar, incredulidad sobre el sistema judicial.

F.P.