28-02-2014 El Mobile World Congress ha puesto de manifiesto en Barcelona que el progreso en los avances tecnológicos en todas aquellas áreas de interés social, sanitario e incluso industrial pasa por las manos de las nuevas aplicaciones incorporadas en los teléfono móviles y sus variantes.

No se trata de valorar las pulgadas de la pantalla, su  peso, o la adaptación del dispositiva a la forma de la cara, el teléfono pulsera, aspectos estos que no desmerecen las atractivas apuestas de las compañías por la conquista de nuevos clientes. El valor de lo presentado en este Congreso radica verdaderamente en el uso de las aplicaciones que pueden ser incorporadas desde y para los diferentes sectores que pueden beneficiarse de ellas.

Uno de los ejemplos es el del cepillo de dientes que nos indica cuáles son las zonas y el tiempo que necesitamos para una correcta limpieza bucal. Otra de las aplicaciones es la llamada Social Diabetes en la que introduciendo los datos requeridos, nos indica la cantidad de insulina que se ha de administrar. Existen aplicaciones para gestionar empresas con éxito, para conducir el coche con mayor seguridad, para controlar la domótica de la casa inteligente de una manera integral y todas aquellas que están presentes y se usan en el día a día como una herramienta cotidiana y que realmente esconde un gran avance y/o desarrollo tecnológico.

F.P.