05-03/2014 Con una de las dictaduras más liberales del mundo y segunda potencia económica, China llegará a ser a corto plazo uno de los paises donde habrá más diferencias entre ricos y pobres. Consciente de ello, el Gobierno espera que el constante crecimiento sea cada vez más moderado y le permita centrarse más en la calidad que en la cantidad de su producción y, a la vez, posibilitar un desarrollo social y económico interno más equitativo.

La corrupción, las grandes fortunas y la especulación están presentes en todos los sectores, afectando incluso a la clase política. Esta manera de generar riqueza va asociada a la explotación laboral y a unas condiciones de contratación precarias con las que se ha de enfrentar la clase trabajadora y a la cual le es casi imposible salir de esa situación.

Hemos de tener en cuenta que hoy por hoy China es un país eminentemente agrícola y en el que se está produciendo una constante migración del campo hacia la ciudad. Son básicamente estas personas sin estudios y sin preparación las que, en busca de nuevas oportunidades, se encuentran con la explotación y la acentuación de su propia pobreza.

F.P.